MENSAJE 05
 
     
 
Berlin, Alemania, 23 de mayo, 1999
 
     
 

 


Mensaje del domingo de Pentecostés.

No confrontamos la realidad. Siempre tenemos una tendencia a escapar de la realidad creando una idea de no-realidad.

Esa es la causa raíz de nuestras paradojas y la contaminación de la mente.

Por ejemplo, si tengo miedo; no quiero confrontar el hecho del miedo. Instantáneamente creo una idea de no-miedo según la Biblia, el Gita o el Corán, y entonces me enredo en esta idea según mi condicionamiento como hindú, cristiano o musulmán. Este involucrarse con la idea es un truco y diablura jugada por la mente.

Éste es el mecanismo auto-protector básico de mente.

La conciencia separadora (la mente) es sostenida involucrándose con una idea y así escapando de la realidad. Por esto es que nunca estamos liberados, sino que ahondamos en más y más esclavitud; porque la mente es esclavitud.

Pero si directamente podemos atender al miedo, si podemos confrontar la realidad; entonces un milagro ocurre por la ley natural. Encontramos que el miedo ha desaparecido y un valor tremendo nos ha tocado y este valor nunca será posible de sentir por ningún templo, mezquita o iglesia; porque no es conveniente para los sacerdotes, ellos quieren que tengamos miedo. Eso los mantiene en el negocio. Pero una mente imposibilitada por el miedo no es una mente religiosa. El valor cultivado como lo contrario del miedo es un miedo más morboso. Éste opuesto es el criadero del terrorismo.

La libertad del miedo es la libertad de la mente y el surgimiento de la “no-mente”. Éste es el milagro real - y no los milagros propagados (las mentiras piadosas) de los libros religiosos.

El milagro es tener la libertad de lo conocido, a pesar de la existencia de lo conocido.