Mensaje 15
 
     
 
NEW ORLEANS .( E.E.U.U.) 23 Sept.1999
 
     
 

La observación, no con la experiencia sino desde fuera del vacío, es la conciencia en la que no es posible la agitación ya que se produce la absoluta ausencia de la elección o clasificación entre agradable y desagradable. Esto es meditación.

Entonces se da el silencio de lo Divino con una bendición inconmensurable.¡ Es milagroso cada vez que sucede aunque es quizás lo mismo en todas la ocasiones!. Es inmensamente fuerte y poderoso a pesar de su tremenda vulnerabilidad. Es la extraña fuerza de una hoja de hierba capaz de admitir sonriente una posible muerte súbita. Llega con plenitud y se va en un instante, pero en ese momento está más allá del tiempo y la muerte.

La colisión de la muerte contra su propia insignificancia es la explosión de Omkar en Yoni-Mudra, que es comienzo de la meditación auténtica y la intoxicación divina.

La meditación es la destrucción del pensamiento y no indulgencia en el pensamiento atrapado en sus propios enredos e inhibiciones , sus visiones y vanidades, sus pretensiones y paradojas.

Un simple ejemplo de la conciencia sin experiencia:

Cuando uno es lo bastante maduro realmente para comprender que el halago y el insulto son un mecanismo del egoísmo y la vanidad de la mente humana, ni el halago ni el insulto tienen el menor efecto sobre él o ella. El o ella no experimentarán ningún halago o insulto, aunque sería consciente de que tales mecanismos suceden entorno suyo.

La madurez pertenece a un área que no es la mente. La mente es siempre inmadura. La mente nunca puede experimentar lo más sagrado, porque todas las experiencias son profanas. El mismo hecho de la experiencia es suficiente prueba de que no es lo Real. Es simplemente un hito un poste kilométrico que rebasar.

El viaje debe proseguir. Nunca te aferres a un juicio caduco y estancado. Benditos sean aquellos únicos seres humanos ( no personalidades de ego), que se exponen ante la suprema bienaventuranza de lo divino.


JAI KRIYA-YOGA