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MENSAJE 21
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Ghaziabad, 16 de diciembre de 2006
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| Mensaje de un discípulo en la energía del Entendimiento. El Proceso de Shishya (Rendición) “Shishya” es la palabra que en sánscrito equivale a discípulo. El proceso de shishya es un proceso de abandono, de “rendición”. La rendición no es el resultado de actividad intelectual alguna. La rendición es el vaciado sin vaciador, el vaciado de las contaminaciones mentales para que tenga lugar el llenado de la Inteligencia Universal. Igual que un recinto vacío se inunda de aire al abrirlo, el estado de no-mente de la Rendición es una invitación inmediata a la Inteligencia Universal para que lo inunde, lo cual hace por su Gracia. No tiene sentido “pensar” o “intentar” entender eso, ya que todo pensamiento es una actividad de la mente y el resultado de una u otra forma de vanidad. La “comprensión” intelectual de los asuntos espirituales es la mayor vanidad de todas, porque no es una búsqueda de dinero, ni de prosperidad, ni de poder, ¡sino que es una búsqueda de Dios! Por eso nuestro Gurú llama “EXPLOSIÓN” a la Energía del Entendimiento. Como la explosión de una bomba, ocurre de manera inesperada y coge desprevenidos tanto al cuerpo como a la mente. Al igual que una explosión, ese Entendimiento verdadero destruye la “yoidad” que hay en uno mismo, pulverizándola al instante. Y, después de la explosión, el intelecto transforma la comprensión en pensamientos y palabras. ¡[El intelecto] observa la nueva comprensión y se llena de asombro por lo que ha ocurrido! Es como la brisa fresca que alivia un cuerpo abrasado por el calor del verano hindú. ¡La mente está, por lo tanto, entusiasmada! Pero la naturaleza de la mente contaminadora es perpetuarse a sí misma, y no puede estar a gusto mucho tiempo con esa nueva libertad, así que ahora dice: “Ah, qué pensamiento más maravilloso he tenido”. Se olvida de la frescura y la liberación de la explosión y trata de convertir el conocimiento sagrado en conocimiento no sagrado. La mente intenta, como un ladrón, reclamar la posesión de un conocimiento sagrado que nunca puede ser suyo, y que sólo puede ser otorgado por la Inteligencia Universal a través de su Gracia. ¡La mente es estúpida y patética! ¿Y cómo podría ser inteligente la mente, si la inteligencia es vigilia y la mente sueño? La “yoidad” está tan imbricada en ella y en sus intentos de mantener su continuidad, que es totalmente inconsciente de “lo que es”, y siempre está concibiendo ideas sobre lo que debería ser. Y “lo que debería ser” siempre es algo que ha de gratificar al “yo” de una u otra manera y debe funcionar como un mecanismo protector del “yo”. El “yo” ignorante ni siquiera es consciente de sus propias maquinaciones. La altura y profundidad de la estupidez de la mente se puede observar en el trabajo que tuvo lugar en la mente de cierto discípulo cuando el Gurú le pidió que escribiera el Mensaje 21. El Gurú estaba abordando el proceso de shishya, la rendición del cuerpo del discípulo. Pero lo que ocurrió inmediatamente fue que la estúpida mente del discípulo secuestró la orden del Gurú y se la aplicó a sí mismo para cumplirla, con pensamientos tales como “¡Ah, ahora incluso el Gurú piensa que “yo” me hallo en la Entrega! ¿Puede esa estupidez ser VISTA (sin ningún sujeto que la vea)? Esa mente, ese ego es el enemigo. Y lo más sorprendente es que, en realidad, ese enemigo es no-existente. Es el resultado ficticio de la oscuridad y la cerrazón de la dualidad en la red de contenidos de la conciencia humana. No se puede hacer nada con respecto a ello, porque cualquier acción sólo fortalecería aún más ese mito. Pero, cuando hay una completa conciencia sin división (observación sin observador) de ese hecho, entonces, ocurre la liberación. La mera conciencia de esa “travesura”, como la denomina el Gurú, es suficiente para deshacerse de ella. Por lo tanto, cuando las explosiones de Entendimiento que suceden en el cuerpo del Gurú se comparten por medio de expresiones verbales tales como los Mensajes del Gurú, ¡el objetivo no es intentar entenderlos de manera intelectual! Se pueden “leer” los mensajes mil veces, y no ocurrirá nada si a la vez hay conceptualización, comparación, conclusiones, etcétera. En la dimensión donde la dualidad es ficción, cualquier intento es una parodia. Cuando esta comprensión llena completamente la conciencia sin ningún tipo de corrupción, existe entonces la entrega suprema, sin sabotajes subrepticios por parte del “yo”. Con el intento nunca ocurrirá nada, porque la actividad del “intento” es también “el que intenta”, y “el que intenta” (la “yoidad”) no tiene intención alguna de extinguirse, sino que tan sólo manipula buscando una nueva posición cómoda para tratar de darse continuidad a sí mismo. El “yo” no puede rendirse nunca. El “yo” nunca puede ser Shishya. Shishya es el proceso del “no-yo” Lo que también ocurre es el proceso de Rendición. Cuando hay escucha sin un sujeto que escucha (sin conversión a palabras, conceptos o pensamientos, sino sólo Escucha), entonces quizá la explosión ocurra, sin más, en el cuerpo que lee el Mensaje. Una escucha así es el Gurú. La Escucha también es Shishya (Rendición). Entonces, la dualidad entre Gurú y Shishya es demolida para que pueda haber “Chidananda Rupa Shivoham Shivoham”. Si la Rendición no tiene lugar, si la escucha no ocurre, si la porquería que llena el ego-centro impide la penetración de la Inteligencia Universal, entonces el Gurú dice: sigue haciendo los Kriyas con Swadhyay. Haz el pranayama en la no-acción. Tal vez eso aquiete tu mente (que es como una rata), y quizá pueda ocurrir el proceso de Shishya. No hay que hacer nada. Simplemente sé. Nanyaha Pantha Vidyate Ayanaya
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